viernes, 20 de julio de 2007

La Ouija


La Ouija se refiere a la creencia de que se puede contactar espíritus usando un tablero especialmente diseñado para esta función. Actualmente, la compañía Hasbro entre otras comercializa un juego de mesa con este nombre.


ouija

La tabla es, quizá, uno de los métodos más controversiales para comunicarse con espíritus, porque lo puede usar cualquiera y no requiere poderes especiales para su uso. Quizás por esto la mayoría de los psíquicos desaconsejan su uso.
Ciertamente ningún amante de Dios (o cualquiera de sus formas) busca su dirección en la ouija, por consecuencia los que la juegan son personas alejadas de Él o simples ignorantes (esto ultimo es lo más común).

Algunos juegan ignorando el mal que hacen o pueden sufrir, lamentablemente muchos juegan por pura soberbia, por ofender a Dios en vez de buscar respuestas.

No se puede justificar el uso de la ouija con el pretexto de entretenerse y curiosear en lo oculto. La verdad es que al jugar con la ouija se abre la puerta al más allá y por lo general eso nunca es bueno.
Aunque tradicionalmente se considera a la ouija un juego, los expertos de todo el mundo recomiendan que se puede disfrutar de ella, pero sin perderle el respeto.

La ouija conquista haciendo creer que somos seres fabulosos, reencarnaciones de personajes famosos, de modo que se hace casi irresistible volver a conectar para recabar más información

¿Una puerta al infierno?
Es posible que sólo sea un juego, pero algunos consideran que la Ouija es una herramienta peligrosa. David Farrant, jefe de la British Psychic and Occult Society, considera la Ouija como la puerta hacia fuerzas poderosas y maléficas. Si se contacta con estas entidades utilizando la Ouija sin saber lo que se esta haciendo, pueden despertar y tomar posesión de todos los que están tratando de comunicarse con ellas.

El álbum de Farrant está lleno de recortes de periódicos que detallan el empleo erróneo de la Ouija. -Estas fuerzas existen realmente. Siempre que he intervenido en el empleo de la Ouija lo he hecho adecuadamente, bajo condiciones controladas. Hay que estar iniciado en lo oculto y entender sus principios generales... y esto sólo es el primer paso.

Las observaciones de Farrant parecen abarcar mas de medio siglo de casos fatales. Uno de los primeros descritos trata de una posesión a través de la Ouija en 1933, cuando el muchacho de 15 años Mattie Turley disparó contra su padre y lo mato. En un juego de Ouija con su madre, los espíritus susurraron a Mattie que debía matar a su padre para que su madre se pudiese casar con un cowboy.

Como jugar a la Ouija

Comenzar las sesiones guiados por un conocedor de la tabla Ouija. No permitir practicar a menores. Utilizar un vaso de cristal antes que materiales plásticos. Tranquilidad mental. No dejarse llevar por los mensajes de lo que debería ser un juego. Las fuerzas del bajo astral, las fuerzas elementales, los desencarnados o los espíritus, son entidades que moran entre los tableros de la Ouija pero quizás el verdadero peligro está dentro de nuestras propias mentes.

Nota: Segun mucha gente, esto es muy peligroso y no se debería hacer.

Visitantes de Dormitorios


Fantasmas, espectros, espíritus, duendes, dioses, demonios, ángeles, extraterrestres...

Desde la más remota noche de los tiempos hasta nuestros días, fascinantes e increibles historias de “apariciones” han recorrido la faz de la Tierra para alojarse en todas las culturas, épocas y creencias, deleitando a soñadores, románticos y poetas e inquietando a cronistas, historiadores, folkloristas y, actualmente, a los investigadores de lo paranormal. Un alto porcentaje de esta casuística ha tenido lugar mientras el asombrado observador se hallaba en su lecho de descanso, casi a punto de dormirse o segundos después de despertar.

APARICIONES DE ALCOBA

En la actualidad resurgen estas apariciones anómalas a las que, a falta de mejor nombre, hemos colocado el apelativo de “visitantes de dormitorio”. A pesar de que, como hemos señalado, no es un fenómeno propio de nuestro tiempo, sí lo es la interpretación que actualmente se le está dando, ya que lo enmarcamos -y parte de culpa la tenemos los investigadores- dentro de la fenomenología OVNI. Hoy, el tema OVNI está de moda y en él vertemos más fenómenos de la cuenta, en muchos casos por una malinterpretación del testigo y en otros por nuestras propias creencias personales, posturas incorrectas para tratar objetivamente un acontecimiento de esta magnitud.

Desde que inicié mis andanzas por el universo paracientífico he recogido inquietantes casos de “apariciones de alcoba”, caracterizadas, entre otros muchos fenómenos, por la aparición de “entidades” casi siempre antropomorfas, rodeadas de gran luminosidad y semitransparentes, siendo interpretadas por el perceptor como presencias de familiares fallecidos, fantasmas o espíritus, aunque hoy, tal vez por la influencia de ciertas lecturas, esta interpretación ha dado un tremendo vuelco. Así, en Norteamérica, los libros “Intruders”, de Budd Hopkins, y “Communion”, de Whitley Strieber, han generado una auténtica psicosis “alienígena”, viéndose en estas historias una intervención de criaturas extraterrestres con fines manipulatorios. Puestos a especular, o bien el fenómeno transforma su apariencia, dependiendo de los factores ambientales donde se manifiesta, o bien somos nosotros quienes lo adornamos con elementos del folklore popular. Sea lo que sea, la cuestión es que miles de personas sienten que en su hogar hay un inquilino que, al parecer, no es de este mundo. El trauma o inquietud que originan tales experiencias cambian radicalmente la vida de los testigos y su asimilación depende, en gran medida, del control psíquico, la seguridad en sí mismo y, sobre todo, de un equilibrado estado emocional.

ESOS EXTRAÑOS “NOCTÁMBULOS”

“...Ví que surgía una luz en mi cuarto y que siguió aumentando hasta que la pieza quedó más iluminada que al mediodía. Repentinamente apareció un personaje al lado de mi cama, de pie en el aire, porque sus pies no tocaban el suelo (...) Toda su persona brillaba más de lo que se puede describir y su faz era como un vivo relámpago (...) Cuando lo vi por primera vez tuve miedo; mas el temor pronto se apartó de mí. Me llamó por mi nombre y me dijo que era un mensajero y enviado de la presencia de Dios, y que se llamaba Moroni...” Esta “aparición de dormitorio” fue protagonizada por José Smith el 21 de septiembre de 1823, dando origen a una nueva religión, la “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, conocida popularmente como la Iglesia de Mormón. Más de un siglo y medio después aún continúan estas historias, pero con otro “decorado”...

Julia G. es una joven ama de casa onubense, de 31 años de edad, acostumbrada a sentir en su propia piel estos encuentros desde que tenía ocho años, y aunque sus experiencias no la han llevado a fundar ninguna religión, sí la han hecho enfocar la vida desde una perspectiva trascendente y espiritual, adentrándose en terrenos esotéricos y en lecturas ocultistas... “Estas experiencias me han ayudado -comenta nuestra entrevistada-; me han hecho comprender que existen otras dimensiones, quién es Dios, y comprendo que la muerte no existe y que este mundo es una ilusión...”

No sabemos si la finalidad última de las experiencias de dormitorio, a tenor de las pruebas, es elevar al individuo por encima de los mezquinos intereses humanos, algo así como un impulso para trascender hacia otras “realidades” más sutiles que la nuestra, pero lo cierto es que el trauma vivido al inicio de dichas manifestaciones se transforma progresivamente en algo gratificante, en una auténtica experiencia iniciática por la que los terribles y desconocidos “invasores” se convierten en nuestros mejores aliados, en nuestros íntimos “ángeles de la guarda”..., portadores de luz y de conocimiento. Esta sensación, de lo más común en estos casos, la he comprobado personalmente en algunas de las investigaciones que he llevado a cabo en Huelva; así podría poner el ejemplo de una amable señora de 37 años de edad, Hermelinda Humanes, para quien sus experiencias de “visitantes” -según ella “extraterrestres”, que incluso la han llevado al interior de un OVNI- no son más que duras pruebas preparatorias con un objetivo final: ejercer la “curación”. Más adelante veremos la relación de estas experiencias con el desarrollo de capacidades paranormales. Hermelinda, en un momento de la primera entrevista, que duró más de cinco horas, me dio una clave para comprender por qué muchos consideran positivas estas dramáticas vivencias al afirmar que “soy feliz cuando sufro”, ya que se siente completa y autorrealizada cada vez que consigue superar por sí misma cualquier sufrimiento.

Pero antes de analizar la influencia psicoemocional que ejercen dichas manifestaciones y qué causas pueden originarlas, veamos qué nos cuentan los individuos que se enfrentan a estas insólitas visiones.

EN LA FRONTERA DEL SUEÑO

Hace años conocí a Margarita Lopetegui, quien regentaba una conocida librería en la capital onubense. Solía acercarme de vez en cuando por su comercio para adquirir algún que otro libro sobre temática paranormal, y fue en una de esas ocasiones cuando me confesó su interés por el esoterismo, preferentemente por las doctrinas reencarnacionistas y kardecistas, pero jamás se me ocurrió pensar que fueron ciertas experiencias las que la llevaron a preocuparse por el mundo de lo “oculto”.

“Quiero hablar contigo sobre algo que te puede interesar”, me dijo en un fugaz encuentro por la calle. Un par de días después la llamé por teléfono y quedamos en su casa para el siguiente sábado, 1 de diciembre de 1990. Allí asistí, perplejo, a una larga narración de apariciones, contactos, avistamientos y experiencias extracorpóreas que formaban parte habitual de su vida. Sobre el tema que nos ocupa me relató lo que sigue: “Soñé con mi padre, cosa que me extrañó, pues le conocía sólo por fotos, ya que murió siendo yo muy niña... Me desperté de pronto a eso de las 3 de la madrugada, traté de encender la luz y, en ese instante, vi a mi padre a los pies de la cama; me quedé estupefacta; cerraba los ojos y le veía, los abría y también le veía; cuando me cercioré de que era cierto, mis manos y mis pies empezaron a temblar, pero no sentía miedo (...) La habitación se hallaba a oscuras, pero quedó iluminada por la luz que proyectaban los ojos de mi padre hacia la cama...”

-¿Te comunicó alguna cosa?, le pregunté... “Habló en un castellano perfecto -me respondió con serenidad-. De golpe apareció como la pantalla de un televisor junto a él y entonces allí se proyectó todo el sueño que había tenido”. La “aparición” iba interpretando todas las escenas oníricas que se sucedían en la pantalla... “A partir de ese momento, supe que los sueños dicen cosas muy importantes y a través de ellos tuve muchísimas revelaciones”, añadió con cierta alegría en sus ojos... Desgraciadamente, aunque a esta mujer -que cuenta con 60 años- estas experiencias le han servido de mucho, han afectado enormemente su relación matrimonial hasta el punto de haber sido abandonada por su marido, quien no toleró nunca esas “cosas raras” que le acaecían a su esposa.

No siempre ocurre algo así, y en el caso de Julia G. su marido no solo acepta con resignación las constantes experiencias de su cónyuge, sino que se ha visto “compartiendo” alguna que otra vez las “experiencias de dormitorio”... “Estaba durmiendo -me señala Julia- y mi marido oyó la puerta, como si alguien la abriera, y escuchó murmullo como de mucha gente. Se oyó ruido de tazas, luego pasos... Cuando quiso incorporarse en la cama para ver de qué se trataba, pensando que eran ladrones, se acercó hacia él un gran ojo y, asustado, me llamó... Al abrir los ojos vi que la habitación estaba llena de gente al pie de la cama. Eran figuras blancas, luminosas y todas iguales. No se apreciaban rasgos, como si fueran siluetas, y no tenían brazos. Había una mujer que cantaba y los demás hacían música con sus voces. Me puse a rezar y de momento desaparecieron por la pared...” (mayo de 1987). Este puede resultar un buen sistema de defensa contra el posible ataque de estas “entidades” -como asegura la investigadora Ann Druffel-, sobre todo cuando la víctima se ve abordada por una horrible criatura que le convierte los sueños en pesadillas insoportables.

Como se irá percatando el lector, es todo un reto para nuestra mente saber diferenciar lo real de lo ficticio en estas visiones, que tienen la peculiaridad de producirse en la oscura frontera entre el sueño y la vigilia. Por ello, ciertos relatos que gozan de total coherencia y contienen elementos comunes a otros y que, por tanto, revisten aparente credibilidad, se entremezclan con aspectos absurdos, fantásticos y de dificil definición incluso para quiénes los protagonizan.

VOCES QUE ORDENAN

Siguiendo con la cuestión que nos atañe, tuve la suerte de que llegara a mi conocimiento otro inquietante testimonio meses antes de que falleciera su propio protagonista. Vicente, que así se llamaba, se mostró la primera vez algo arisco y desconfiado a la hora de contarme sus experiencias, ya que hasta entonces tan sólo las compartió con su familia. No obstante, tras visitarle varias veces pude, no sin pocos esfuerzos, ganarme su confianza, siendo de ese modo -y no creo que haya otro- como empezó a “desembolsar” sus visiones nocturnas.

Las “experiencias de dormitorio” pueden llegar a obsesionar al testigo de tal forma que crea ser víctima de un constante control y seguimiento por parte de las “entidades” y aunque la experiencia no tenga un origen psicopatológico, sí puede generar una “escisión de la personalidad” si no es bien “digerida” por el perceptor. Algo así me pareció ver en Vicente, debido a sus ideas bastante delirantes. Afirmaba sentir extraños pitidos -casi siempre dos- en la zona posterior de la nuca. Para él era el aviso de que “ellos” estaban allí. Tras dicha señal, su ritmo cardíaco y respiratorio aumentaba considerablemente y sus miembros comenzaban a temblar. “Inmediatamente tras los pitidos -me comentó angustiado- empiezan los movimientos y comienza a bailar uno en la cama. Era un “meneo” espantoso. Llegaba a pensar de que se me iba a parar el “motor” -refiriéndose al corazón-; es más, hubo un momento en que no lo sentí. El ruido lo escucho perfectamente y otras veces, a nivel mental, he sentido otros pitidos, otras cosas raras. La última vez fue en la nuca, donde tenemos la cervical... Oí dos pitidos como diciendo: ¡Aquí estamos!...”

Nuestro malogrado testigo creía que por las noches esas “entidades” experimentaban con él. Era tal su convicción y predisposición, que solía dirigirse a “ellos” diciendo: “¡Venga, que ya estoy dispuesto; haced lo que queráis conmigo!”. Constantemente, al despertar, veía a la altura de media habitación “luces” de colores rojos y azules. No faltaron “voces” que le ordenaron tomar una actitud o postura. “Estaba acostado, serían las cuatro de la madrugada y de pronto siento los pitidos en mi cerebro. Comprendí que eran “ellos”. Intenté levantarme, pero una voz me dijo: ¡Permanece echado!”. Su obsesión llegó a extremos inusitados cuando aseguró que esos “visitantes” convivían en su casa. “Presiento que están en la habitación conmigo y, de alguna manera, se me manifiestan” -dijo convencido-. Una tarde, oyendo detenídamente sus originales aseveraciones, su mujer empezó a sonreir ante lo que decía su marido, y éste, malhumorado, le replicó: ¡Mira Isabel, ahora mismo “ellos” están aquí y están viendo que tú te estás riendo...!”

Como puede apreciarse, ovnis, proyecciones astrales, sonidos indescriptibles y toda una mezcolanza de fenómenos anómalos conviven en estas visiones, que están más cercanas al arcano mundo de lo onírico que al no menos onírico mundo de la vigilia. Con razón, para los psiquiatras este tipo de sucesos no son más que meras alucinaciones hipnagógicas, pasando a engrosar el complejo campo de los trastornos sensoperceptivos. Ciertamente, en el paso de la vigilia al sueño, y viceversa, se pueden dar fenómenos alucinatorios que se conocen como visiones hipnagógicas e hipnopómpicas, respectivamente. En esos estados intermedios, el sujeto ve fuera de sí imágenes proyectadas por su propio subconsciente, creyendo que está ante una “aparición” sobrenatural. Luego analizaremos si todos los casos pueden explicarse tan fácilmente.

EL NEXO PSI-OVNI

Nadie puede negar a estas alturas que el complejísimo y escurridizo asunto de los ovnis posee un gran componente psíquico. En las postrimerías del siglo XX no nos ha quedado más remedio que variar nuestro horizonte investigatorio, considerando parte fundamental del episodio OVNI al propio sujeto, al que nunca se había tenido en cuenta anteriormente. La razón de este nuevo enfoque es obvia: la mente del perceptor no sólo recibe y canaliza la experiencia, sino que la conforma e interpreta de acuerdo a los influyentes esquemas sociales, culturales y religiosos. En plena era tecnológica, y como Carl Jung adelantó en su tiempo, los antiguos “dioses” son sustituidos por los modernos extraterrestres, estereotipo más acorde a nuestras necesidades actuales. Es así como de forma subliminal, los “alienígenas” se han ido infiltrando en estas ancestrales y misteriosas “experiencias de dormitorio”.

Hermelinda Humanes, en una nueva entrevista, me narra un hecho relacionado con esto que acabamos de decir. “En la visión que tuve ví que un niño me avisaba de que había dos soles. Salgo a la calle y al salir veo que era por la mañana, y me dije: “Si el sol está aquí, ¿cómo es que hay otro?...” De pronto vino hacia mí la nave y ya no recuerdo nada. Cuando me desperté me encontré en una sala que era toda metálica, redonda, con unos mandos; veo una mesa de operaciones donde yo estoy tumbada; la mesa está en el centro, hay una lámpara grande, redonda, arriba en el techo. Delante de mí había tres seres muy altos, vestidos con monos blancos, delgados y que desprendían una cierta energía positiva... Mentalmente, me dieron la opción de verles las caras, pero me advirtieron que tenía que estar muy preparada para vérselas... Entonces yo, no sé por qué, decidí no verles las caras. Después de eso recuerdo que me levanté completamente nueva, repuesta, como si me hubieran puesto pilas nuevas...”

UN EXTRAÑO SONIDO EN LA NUCA

Esta señora recordó -tras preguntarle si había descubierto en alguna parte de su cuerpo alguna extraña marca o cicatriz- haber notado por aquellas fechas del “encuentro”, a finales de 1989, “algo que se me encoge y suena... como dos granitos en la nuca...” Es significativo, como se desprende del relato, que las “apariciones de dormitorio” contengan simultáneamente elementos de dos polos que parecían bien opuestos: las abducciones y el contactismo. Reflexionar sobre este punto nos llevaría a tener que rectificar las tesis hasta ahora barajadas.

Los “extraterrestres” tampoco se ausentaron de las enigmáticas visiones de Margarita Lopetegui. Haciendo memoria recordó que “en 1978, cuando tenía 45 años, empecé a contactar telepáticamente con “Luz del Alba” -según me confesó, este “ser” era oriundo de UMMO (?)-. Me hablaba de Adán y Eva, de Lucifer, de su rebelión y otras cosas así...” Y en sueños, ella viajaba hasta la “nave extraterrestre”, donde “un ser vestido de blanco y al que no le veía la cara me daba instrucciones” (descripción similar a la que hizo Hermelinda sobre los tres seres).

Ya no es necesario viajar por una carretera solitaria para tener un encuentro cercano con OVNIs, ni tampoco invocar a los “hermanos cósmicos” sobre la cima de una montaña... El fenómeno se ha “transmutado” a sí mismo, y ahora nuestro propio hogar, la intimidad de nuestra alcoba, puede convertirse en el escenario ideal para manifestarse “entes” que, a buen seguro, no pertenecen a nuestra “realidad” cotidiana...

FENOMENOS PARALELOS

El fenómeno de los “visitantes” no viene aislado -lo cual complica más la cuestión-, sino acompañado de una variopinta fenomenología paranormal que el sujeto ha experimentado, por lo general, desde su infancia (experiencias extracorpóreas, clarividencias, premoniciones, voces desconocidas, “raps”...) Si ahondamos en el pasado de estas personas no será dificil descubrir antecedentes entre los 8 y 11 años, iniciándose con esporádicos fenómenos de percepción extrasensorial que con el transcurso del tiempo se vuelven más frecuentes y complejos, influyendo de forma directa en su personalidad y en su particular modo de enfocar las cuestiones trascendentales, pues, como argumenta el investigador Peter M. Rojcewicz, “así como las creencias tradicionales pueden influir sobre las descripciones y las interpretaciones de las experiencias, también los encuentros anormales recurrentes pueden modificar las creencias tradicionales”.

“A los 10 años comencé con estas cosas, cuando murió mi tío y se me apareció. Al poco tiempo empezaron fenómenos de ruidos, golpes y sombras. Tenía las experiencias acostada. Cuando cerraba los ojos, flotaba en el aire y veía caras...”, rememoró Hermelinda Humanes. Al cuestionar a Julia G. sobre sus primeras experiencias, me trasladó a 1969, cuando sólo tenía 8 años... “La primera vez escuchaba unas voces, cuando me levantaba sola de la cama -recuerda todavía con cierta inquietud-. Escuchaba la voz de una mujer que me llamaba por mi nombre, como si me quisiera decir algo... Yo me tapaba la cabeza y ya me dormía. Cada vez que me levantaba para ir al lavabo me ocurría lo mismo, hasta que una noche ví una figura blanca, pero era como una nube que se convirtió en una persona. La cara era de mujer, morena, con una túnica blanca; estaba sonriendo, pero no me habló nada... Me acosté y me tapé la cabeza; sentí que se acercó a la cama, pues oí los pasos, pero no me tocó; sólo me rozó y sentí que se fue. Esa fue la primera experiencia que tuve...” Plasmar por escrito todos los fenómenos y experiencias que se han desarrollado en torno y a través de Julia, sin contar las “experiencias de dormitorio”, ocuparía todo un largo artículo... Psicografías, viajes astrales, psicometrías, premoniciones, contactos telepáticos, avistamientos, etc.

EL CONTAGIO PSIQUICO

No obstante, hay un importante dato que debemos tener en cuenta: el fenómeno “impregna” a otros habitantes de la casa, se contagia... El marido y la hija mayor, de 10 años, ya están viviendo sucesos paranormales análogos a los protagonizados por Julia G. El marido, Antonio C., con el que ya me úne una buena amistad, tuvo un encuentro ovni mientras se hallaba -por cuestiones de trabajo- en alta mar. Fue el 12 de noviembre de 1990 y pudo visualizar frente a las costas de Angola -junto a otros miembros de la tripulación del barco “Monte Penisa”- un gran “objeto” luminoso que ascendía y descendía para luego quedarse estático y, finalmente, desaparecer a gran velocidad... No ha sido la única vez que ha podido ver fenómenos anómalos y extraños “fogonazos”, cuando por la noche sale a cubierta para otear el cielo estrellado. La hija, María del Mar, en 1988 -con la misma edad en la que la madre comenzó sus experiencias- presenció una noche, junto a la cama, la aparición de “un ser alto, moreno, con túnica blanca y con un crucifijo”. Tiempo después, vio otra “entidad”, pero esta vez era “rubio, con pelo largo y ojos rasgados”...

El caso de Vicente tampoco es aislado, puesto que otros miembros de su familia, como su sobrino, se han visto envueltos en historias de similares características, abundando los avistamientos y la presencia de sombras en la oscuridad de la noche. En las experiencias de Hermelinda destacan las visiones apocalípticas: dias de oscuridad, una “bola de fuego” que se avecina hacia nuestro planeta, evacuación de los elegidos (llevada a cabo por OVNIs), cataclismos, etc. Desde temprana edad ella predecía la muerte de determinadas personas. Su marido, Carlos -al que agradezco la amabilidad y cortesía que me ha brindado en todo momento-, pese a ser crítico y escéptico con las vivencias de su mujer, ha tenido que reconocer que a veces ha vivido situaciones inexplicables, como la de encenderse y apagarse las luces de la habitación, sin que, por supuesto, nadie fuera el causante de ello.

Como último ejemplo, cabe señalar que Margarita, aparte de sus “apariciones” nocturnas y de sus proyecciones astrales, recibe por vía psicográfica un sinnúmero de bellas poesías reveladas por elevadas “entidades espirituales”, o al menos eso es lo que asegura. Me sorprendí cuando me enseñó la pila de cuadernos que guarda como un tesoro y que recogen esos dictados del “más allá”...

Todos estos detalles, desafortunadamente, son “olvidados” y a veces rechazados por la mayoría de los investigadores del Fenómeno OVNI, por la sencilla razón de no invalidar la “Hipótesis Extraterrestre” que defienden con tanto apasionamiento.

¿HAY EXPLICACION PARA ESTE ROMPECABEZAS?

Hemos de reconocer que no es tarea fácil encontrar una respuesta satisfactoria a fenómenos que están fuera de nuestro limitado conocimiento y que se sirven de “ilógicos” mecanismos que escapan a los parámetros de nuestras ciencias ortodoxas. Tampoco sería correcto negarlos, así que lo mejor es analizarlos y estudiarlos detenídamente, extrayendo algunas consideraciones que arrojen cierta luz sobre los mismos. En este sentido, el tema de las “visitas de dormitorio” resulta fascinante, pero aún está en estado embrionario, a la espera de un veredicto final, si es que lo hay.

Está claro que detrás de muchas de estas historias no tenemos más que “alucinaciones” creadas por una mente con síntomas patológicos. Así, en un cuadro esquizofrénico es muy corriente la producción de alucinaciones visuales y auditivas, que pueden llevar al paciente a creer que realmente se comunica con “seres extrahumanos”; los estados narcolépticos y crepusculares también son proclives a experimentar visiones oníricas que no parecen tales, y las crisis del lóbulo temporal -investigadas por el Dr. Michael A. Persinger- provocan, en los enfermos epilépticos, complejos dramas alucinatorios muy cercanos, por sus características, a las “experiencias de dormitorio”...

Pero ¿dónde colocaría la psiquiatría todos esos otros fenómenos paranormales antes mencionados? ¿Y los sucesos en que los sujetos no sufren ninguna anomalía psíquica?... En los casos que he recogido no he visto indicios patológicos, salvo la posterior angustia u obsesión a raiz de la experiencia, aunque sí he podido detectar que, en general, todos ellos comparten crisis afectivas, soledad interior, sentimiento de incomprensión, falta de autoestima y tendencia a “trascendentalizar” sus encuentros, elementos que el inconsciente -y aquí nos adentraríamos en la psicología junguiana- podría “dramatizar” usando para ello “arquetipos” que compartimos colectivamente, y proyectar fuera de nosotros, exteriorizando de esta forma el conflicto endógeno. Sobre los “visitantes”, Michael Grosso afirma que “es evidente que se trata de formas similares a las del folklore y la mitología, y me parecen demasiado etéreas, simbólicas y arquetípicas para poder considerarlas como seres extraterrestres que provienen de las estrellas”.

De esta forma se podría explicar, por ejemplo, una visión que marcó profundamente a Julia. Ella, que no recibió de su padre todo el cariño que hubiera deseado, buscó refugio en la “aparición” de un anciano con barbas blancas (arquetipo del “padre protector”, símbolo de seguridad, plenitud y sabiduría).

ARQUETIPOS Y ESTADOS ALTERADOS DE CONCIENCIA

Ese deseo de evadirse de la realidad que le rodea puede, mediante ciertos mecanismos mentales, crear en el individuo una situación en la que sus creencias y pensamientos se materialicen, poniendo en escena un encuentro con “entidades” imaginarias.

En las fases crepusculares, cuando disfrutamos de un estado semiinconsciente, suelen producirse mayor cantidad de fenómenos ESP (sueños premonitorios, visiones, proyecciones astrales...), lo cual sugiere que las “experiencias de dormitorio” pueden deberse a manifestaciones de índole extrasensorial, tal vez porque el individuo tenga un mayor desarrollo de esa capacidad paranormal -cosa que pude corroborar al realizar diferentes pruebas con las cartas Zener a algunos de nuestros protagonistas-, activándose en ese estado diferente de conciencia. Un par de ejemplos pueden ser los de Julia y Hermelinda, cuyos aciertos con las cartas Zener, en diferentes ejercicios de clarividencia y precognición, estuvieron muy por encima del azar. Estos resultados satisfactorios pueden indicarnos que estamos ante dotados ESP, capaces de producir en circunstancias favorables (en relajación, a punto de dormirse, en soledad...) toda una amplia gama de casuística parapsíquica.

Es por eso que no podemos encuadrar en un modelo común estas experiencias, y menos aún circunscribirlas a una intervención alienígena, ya que cada individuo vive la suya propia, de forma individual e íntima. A este respecto, Hilary Evans afirma que “los Estados Alterados son diversos, cada individuo difiere de todos los demás, las circunstancias son infinitamente variables y no existen modelos absolutos para el Estado Alterado”. En este estado especial del psiquismo, donde el plano subconsciente aflora, se darían cita tanto los fenómenos ESP como los símbolos arquetípicos que condicionarían todo ese complejo proceso psíquico, detonante del suceso paranormal (de ahí que algunos fenómenos registrados en distintos contextos, como el ufológico, espiritista o místico, guarden esa evidente y estrecha relación).

“Más que hablar de delirios u otras psicopatologías -nos dice Hilary Evans en su obra “Alternate States”- debiéramos de pensar en los Estados Alterados de Conciencia (EAC), cuyo proceso, ligado a las influencias socio-culturales, creencias, etc. daría como resultado una experiencia anómala (viaje astral, espíritus...)”. En el EAC el sujeto cree estar realmente consciente; no ha percibido cambio alguno, por lo que acepta de forma irrefutable que las experiencias vividas son sustancialmente reales, externas y no producto de su mente. ¿Llevará en parte razón?... No estamos en condiciones de negarlo rotundamente; por ello existe aún la duda de si todo nace en la mente del perceptor o realmente hay “entidades” que participan de algún modo en esa insólita “escenificación teatral”.


FUENTES:
· edenex.iespana.es

El bostezo señal de alerta


El bostezo es una señal de que la persona quiere estar lo más atento posible a lo que está ocurriendo.

Psicólogos de la Universidad de Albany, en Nueva York, han descubierto através de un estudio:

El Bostezar no es una manifestación de aburrimiento ni de sueño.

Es todo lo contrario, el bostezar es una señal de que la persona está intentando desesperadamente mantenerse alerta.

Este sintoma no es una grosería ni es signo de mala educación.


"Nadie sabe por qué bostezamos exactamente", indica Andrew Gallup, profesor de Psicología en la Universidad de Nueva York, Albany. Gallup y sus colegas dicen que el bostezo es una forma a la que recurre nuestro organismo para enfriar al cerebro.

Los investigadores, han declarado que un bostezo envía aire frío al cerebro para que de esta forma se logre retrasar el sueño, por lo que no lo estimula, como pudiera pensarse.

Según Gallup, un cerebro más frío es más lúcido. Así, el bostezo parece ser una forma para mantenerse más alerta. Según su opinión, el bostezo contagioso habría evolucionado para ayudar a los grupos a mantenerse atentos frente al peligro.




jueves, 19 de julio de 2007

Los Rayos golpean al espacio


Los Rayos Tambien afectan a el espacio, afectando así los alrededores de la tierra. Las Ondas de Radio y los Radios Gamma afectan nuestro espacio electromagnético, según estudios.

Se conoce desde hace mucho tiempo que las ondas de radio acompañan a las tormentas – es por ello que la recepción en los aparatos de radio es tan mala durante una tormenta de truenos.

Green y sus colegas encontraron que algunas de estas ondas de radio viajan hacia el espacio y dejan libre una “zona segura” para los satélites entre medio de los cinturones de radiación. Estos cinturones, que tienen la forma de anillos alrededor del ecuador de la Tierra, consisten de partículas cargadas de alta energía – iones y electrones – que viajan a lo largo de nuestras líneas del campo magnético del planeta.

Green describió como estos rayos barren el vecindario de nuestro espacio en una tele conferencia de la NASA el martes. También presentó el trabajo reciente de David Smith de la Universidad de California, en Santa Cruz, sobre destellos de rayos gamma terrestres que se disipan hacia el espacio durante una tormenta de rayos.


Estos destellos de rayos gamma pueden inyectar electrones de alta energía en los cinturones. "Estamos descubriendo que las tormentas están ligadas de múltiples maneras a los cinturones de radiación”, dijo Smith.

Dos cinturones y una gotera

Los cinturones de radiación fueron descubiertos en 1958 por James Van Allen, usando las sondas Explorer. Por encima del ecuador, el cinturón interior se extiende desde una altura de 650 kilómetros (400 millas) hasta cerca de 6500 kilómetros. El cinturón exterior se extiende desde 13,000 kilómetros hasta unos 65,000. Están anidados como anillos, con una ranura, o zona de seguridad, entre medio.

Desde el descubrimiento de los anillos, los científicos han meditado sobre dos preguntas: ¿Qué los forma? Y ¿Porqué hay dos?

La primera pregunta ha sido conocida por algún tiempo. Las partículas de alta energía en los cinturones proceden parcialmente de los rayos cósmicos que colisionan con la atmósfera superior, ocasionando un salpicado de partículas secundarias. La otra fuente dominante son las tormentas geomagnéticas que hierven en el Sol.

Según aprendieron recientemente los investigadores, estas tormentas pueden verter tantas partículas en la magnetosfera que la ranura se llenaría y los dos cinturones se convertirían en uno.

Aquí es donde interviene el efecto de los rayos. Las ondas de radio de estallidos en latitudes muy al norte – como en Europa y en Norte América – pueden viajar hacia la ranura e interactuar con las partículas, alterando la dirección hacia la Tierra.

"Hemos encontrado que los relámpagos conducen partículas hacia la atmósfera”, dijo Green. “Las partículas literalmente caen como lluvia”.

Green denominó a la ranura “una gotera”, que se vacía a sí misma de partículas de alta energía después de pocas semanas de una tormenta geomagnética. La investigación tiene importancia para los ingenieros que determinan donde colocar a los satélites.

La zona segura es un hueco entre los cinturones de radiación en forma de anillos. La línea roja muestra la Imagen de la órbita de la nave a través de la zona de seguridad. Crédito: NASA/Walt Feimer


"Los satélites del multimillonario Sistema de Posicionamiento Global (GPS) cubren el borde de la zona de seguridad”, dijo James Green del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. El es el principal autor del artículo acerca de la investigación publicado en el Journal of Geophysical Research. "Sin el efecto limpiador de los relámpagos, sólo existiría un sólo gran cinturón de radiación, sin un lugar accesible donde colocar los satélites.

Los rayos gamma pueden rellenar la ranura

Estas ondas de radio que van al espacio tienen longitudes de onda kilométricas. En 1994, los rayos gamma – con longitudes de onda de una trillonésima parte de las de radio – fueron asociados a las tormentas de rayos. De acuerdo con Smith, aún existen muchos misterios alrededor de estas emisiones de milisegundos de rayos gamma, la más alta radiación de energía que existe.

Utilizando datos del satélite de Imágenes Espectroscópicas Solares de Alta Energía Reuven Ramaty, Smith y sus colegas han encontrado que alrededor de 50 TGF (Destellos de Rayos Gamma) son liberados cada día. Pero si los destellos son de ondas delgadas – de modo que solo se detecten los que van hacia el detector – entonces la proporción verdadera podría subir de 500 a 5,000 por día.

Los investigadores están interesados en determinar si los TGF están relacionados a otros fenómenos de rayos en la atmósfera superior. Esto les podría indicar que sucede a los electrones de alta energía que se cree sean los causantes de los rayos gamma.
Si los TGF son generados en la parte superior de una nube, como una corriente azul, los electrones serán absorbidos en la atmósfera. Pero si los FTG se originan a 48 kilómetros de altura, como lo hacen las descargas globulares de electricidad en color rojo, entonces los electrones se irían hacia los cinturones de radiación.


FUENTES:
· laflecha.net



Pingüino prehistórico , hallado en Perú


Los investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Raleigh, quedaron sorprendidos al encontrar en Perú, los restos fósiles de una especie de pingüino gigante que sobrepasaba el metro y medio de altura y que según las dataciones habría existido hacía 36 millones de años.




pinguino prehistorico gigante


Según un estudio publicado este lunes, paleontólogos han descubierto en Perú los restos fosilizados de una aterradora especie de pingüino que vivió en el sur de la costa de Perú hace 36 millones de años.

El ave prehistórica, Icadyptes salasi, alcanzaba 1,70 metros de estatura y tenía un pico puntiagudo de 17 centímetros, con el que probablemente arponeaba a sus presas.

La ahora extinta especie de pingüino es una de las más grandes jamás reportadas y fue encontrada en la costa desértica de Perú. El Icadyptes es comparable en tamaño con el moderno pingüino emperador que mide entre 0,75 a 0,90 centímetros.

"Tendemos a pensar que los pingüinos son especies adaptadas al frío, incluso los pequeños de la regiones ecuatoriales" dijo la paleontóloga Julia Clarke, profesora asistente ciencias marinas, terrestres y atmosféricas de la Universidad de Carolina del Norte, en Raleigh.

"Pero los nuevos fósiles son de uno de los periodos más calientes en 65 millones de años de historia de la tierra", dijo.
FUENTES:
· univision.com

Ovnis en Compostela


El 10 de junio objetos voladores no identificados fueron vistos en la ciudad de Compostela. Todavía no se tiene claro si el objeto captado por la camara pertenece a un Ovni.

Los objetos voladores no identificados "OVNIS" visitaron Compostela dejándose mostrar allá por el rumbo del Lago el “Molino” justamente a la altura del Restaurante “El Embarcadero” que es propiedad del ahora empresario gastronómico, Domingo García Ayón, quien mostró su sorpresa ante dicho acontecimiento.

“Yo creo que su tripulación quería echarse un molcajete estilo Embarcadero”


Manifestó que en días pasados contrataron los servicios del ingeniero Jorge Beltrán para crear la página web en la que se estará promocionando dicho negocio a nivel nacional e internacional, lo cual requirió hacer algunas tomas fotográficas para insertarlas como fondo principal de esta página, mismas que fueron tomadas sin que el ingeniero Beltrán se percatará de la existencia de un OVNI en el espacio, precisamente hacia el lugar en donde enfocaba las graficas.

“Nos dimos cuenta de este acontecimiento cuando veíamos el material, pues en algunas fotos se puede observar a través de acercamiento en la computadora la presencia un objeto de forma redonda en el espacio a la altura del mencionado restaurante y lo sorprendente es que en otras no se ve nada”, puntualizó.

El caso ha llamado la atención de propios y extraños, pues en Compostela no se tenía conocimiento de la aparición de OVNIS, pero consideran que por la ubicación de la nave, trataban de hacer su aterrizaje en el predio de Agustín Cambero, quizá para llevárselo y aprovechar al máximo su intelecto y su habilidad para desaparecer lo ajeno.


FUENTES:
· periodicoexpress.com.mx